Más sobre el CES 2010
Por fin les podemos ofrecer las fotografías de las suites de Lamm de este último CES en Las Vegas. Sin duda lo mejor del show.








Por fin les podemos ofrecer las fotografías de las suites de Lamm de este último CES en Las Vegas. Sin duda lo mejor del show.








En este último CES, hemos podido disfrutar de las dos últimas novedades que ha presentado Marten a toda la prensa internacional, por un lado el modelo Getz de la línea Heritage y por otro el modelo Momento de la línea Coltrane. Todos los comentarios han sido unánimes, ¡lo mejor del CES 2010!
Marten Heritage Getz

Marten Coltrane Momento

Tristan und Isolde
El pasado 23 de enero se estrenó en el Gran Teatro del Liceu de Barcelona una de las óperas más esperadas de toda la temporada, el Tristán e Isolda de Richard Wagner.
En el ambiente se respiraba una euforia contenida ya que por un lado, el reparto prometía una versión de referencia y por otro, todo el mundo era consciente de que iba a presenciar algo más que una ópera. Escuchar y ver esta obra de Wagner es una experiencia casi religiosa; uno sale embriagado por un filtro sonoro de casi cuatro horas de duración.
Bajo el yugo filosófico de Schöpenhauer, Wagner planifica un desarrollo escénico en tres actos absolutamente brillante: el primero, el día; el segundo , la noche; el tercero, la muerte; además, este poema de amor presenta la simetría de un tríptico : las tablas primera y tercera afirman la presencia simbólica del mar y la segunda es el acto del bosque, noche vegetal que ofrece su oscura protección a los amantes.
Se podría decir sin temor a equivocarse que es la ópera de las óperas. La obra de arte total y absoluta. De ella se sale emocionado, con lágrimas en los ojos, con un espíritu tocado y vencido, con el deseo de volver a sumergirse en su belleza y pasión, y además, durante días y semanas su música resuena en la mente como si fuera una llamada mágica a la oración, un rezo al amor verdadero.
Y los cantantes cumplieron con lo prometido. Deborah Voigt y Peter Seiffert como Isolda y Tristán respectivamente, estuvieron soberbios, fantásticos, absolutamente comprometidos con la partitura y la acción dramática. En el caso concreto de Voigt, hizo un primer acto lleno de matices y con una voz extraordinaria, en el segundo se mantuvo dentro del nivel propuesto aunque en el tercero se le notó algo cansada, por el contrario el Tristán de Seiffert fue ganando carácter y expresividad a medida que iban pasando los minutos.
El resto del reparto, Kwangchul Young como el Rey Marke, Bo Skovhus en Kurwenal, Michaela Schuster como Brangäne o Norbert Ernst en el papel de Melot, estuvieron soberbios.
La dirección musical de Sebastian Weigle empezó algo nerviosa y precipitada pero supo templar los nervios y hacer una lectura consistente y eficaz.
Sin duda no será fácil poder ver en escena durante los próximos meses en los teatros de ópera de nuestro país, tanta cantidad de talento unido con el único propósito de emocionar usando la belleza como único vehículo de expresión.
© by ISRAEL DAVID MARTÍNEZ

Concierto de la Filarmónica de Nueva York
Una de las orquestas más prestigiosas del planeta, la Filarmónica de Nueva York, ha ofrecido una serie de conciertos en nuestro país –Barcelona, Madrid y Zaragoza –, en su habitual gira europea de invierno.
El programa que interpretó en el Palau de la Música Catalana el pasado 21 de enero, estuvo compuesto por la Sinfonía nº 49 de Franz Joseph Haydn, The Wound-Dresser de John Adams con Thomas Hampson como solista, la Sinfonía nº 8 “Inacabada” de Franz Schubert, y para terminar las Tres piezas para orquesta, op. 6 de Alban Berg.
Uno de los atractivos del concierto era la presentación en el viejo continente del nuevo director titular de la formación, Alan Gilbert, el primer neoyorquino que alcanza tal distinción en toda la historia de la orquesta.
La velada musical tuvo como denominador común, altos y bajos en cuanto a expresividad e interpretación estilística.
En un principio, sorprendió de ante mano, un programa ideado para que la orquesta completa solamente apareciera en la última obra. Esta manera de programar, si bien es la mejor para que el conjunto no se agote y pueda estar fresco en las siguientes actuaciones, desconcierta al público que va ilusionado para disfrutar con el sonido pletórico que alcanza cuando todos los efectivos están en escena.
Thomas Hampson estuvo más que correcto en una obra de Adams que no pasará de ninguna manera a la historia de la música debido a una falta preocupante de recursos imaginativos, por otro lado se podría decir que ésta es la firma personal y minimalista de este afamado compositor americano.
El mencionado Gilbert, mostró maneras de liderazgo y comprensión analítica de las obras interpretadas, pero debería centrarse en el repertorio del siglo XX y XXI para poder expresarse con más autoridad, éste es un periodo de la historia de la música que le va como anillo al dedo a esta orquesta, por lo que sería más prudente dejar el repertorio del clasicismo a otras formaciones más especialistas.
© by ISRAEL DAVID MARTÍNEZ

Sobre los hoteles
Ya se han terminado mis queridas navidades y creo conveniente hacer una pequeña reflexión, sobre uno de los aspectos que más me afectan cuando viajo en estas fechas para ver y estar con diferentes familiares. El tema en cuestión son los hoteles.
Han de pensar que como mínimo, de octubre hasta junio, paso una noche a la semana en diferentes hoteles; durante las larguísimas vacaciones estivales, disfruto de unos quince días en otros, y en navidad unos cuatro días. Esta media la sufro o gozo según se mire desde hace aproximadamente unos quince años, por lo tanto, creo estar preparado para hablar sobre los hoteles.
Uno de los graves errores que cometen muchas personas, es viajar con el único objetivo de visitar todos aquellos monumentos posibles, mirar todos los cuadros que puedan, ir a todas las iglesias y catedrales disponibles, pisar todo lo pisable y oler todo lo olible.
No, eso no es viajar por placer, eso es como mínimo una tortura maquiavélica para la mente y el cuerpo.
Cuando se proyecta un viaje, lo primero que debemos valorar es, en qué lugar vamos a descansar nuestras alteradas carnes, y dónde van a ser capaces de recuperarnos de la ajetreada peripecia del traslado de nuestro ser y de nuestra maleta.
Los monumentos, museos e iglesias, los visitaremos si nos sobra algún minuto entre masajes y siestas,…y si no nos sobra, no iremos, no pasa nada, no se van a mover de donde están. Lo peor que podríamos hacer es bombardear gravemente nuestro equilibrio interior obligándonos a visitar algo que no nos apetece,… ya nos lo imaginaremos y en paz.
Imaginarse la Capilla Sixtina en nuestro fantástico hotel siempre será un placer indescriptible, pero, visitarla y luego refugiarse en un antro de mala muerte, destroza el recuerdo de la capilla y el recuerdo de cualquier cosa.
La habitación y el baño de nuestro hotel siempre deben ser infinitamente más grandes y bellos de los que poseemos en nuestra casa, sino es así, ¿para qué hemos ido, …para sentirnos peor?, eso nunca. Si no podemos tener lo comentado, nos quedaremos en nuestro domicilio disfrutando de nuestro refugio y compartiendo anécdotas con nuestros amigos.
Existen muchas clases de hoteles:
- Los que hacen lo posible para que la estancia sea la peor que uno puede recordar en la vida.
- Los que no saben que en el planeta tierra existen naranjas, y que éstas se puede exprimir, y en consecuencia se obtiene un zumo.
- Los que no han visto nunca un cruasán del día, ni lo quieren ver.
- Los que -sobre todo en Estados Unidos- antes de dirigirte la palabra, comprueban si nuestra tarjeta de crédito tiene abundantes fondos, y si no es así, directamente te acompañan a la calle.
- Los que dan la misma llave a clientes diferentes -esto me ha pasado en España-, y cuando uno está prácticamente dormido, aparecen unas personas desconocidas que te quitan la manta de encima y te pinchan con un tenedor para saber si aún estás vivo.
- Los que después de una queja o reclamación, nunca arreglan nada, y si pueden destrozan lo que funcionaba.
- Los que ponen en el impresentable “mueblecito bar” botellitas de “ginebra”, rellenas con agua del grifo, o algo peor.
- Los que celebran bodas, y se creen poseer el derecho de molestar hasta altas horas de la madrugada a todos los clientes con “paquito el chocolatero”.
- Los que poseen unos colchones comprados a principios de los años setenta, y que al estirarte en ellos te explican con detalle su triste vida, y te susurran por la noche: por favor tírame por la ventana, por favor tírame, tírame!…
- Y los que, por fin, son santuarios de la educación, la discreción, el silencio, la atención comedida, saben lo que es una naranja y una copa limpia, y se esfuerzan constantemente para que cualquier mínimo detalle sea extraordinario, …después de mi excesiva experiencia, son a los únicos que voy. ¡Feliz año!
© by Israel David Martínez

Villancico
“ Un niño nos ha nacido
Y un Hijo nos ha sido dado,
El cual lleva sobre sus hombros el Principado;
La misión de todo creador es buscar en su interior aquel mensaje único y verdadero, y una vez se asimila el significado, se traslada lo más fielmente a los demás para que sean partícipes del camino a la sabiduría. El creador se convierte en ese momento de éxtasis en un ser superior, iluminado, en alguien cercano a Dios del cual percibe su protección y su guía.
Vivimos en una sociedad que vive y se desarrolla a veces de una forma frenética y donde la meditación, la búsqueda diaria de paz, el intentar ser juicioso y prudente se aleja cada vez más de nuestro horizonte humano.
La religión intenta aportar un significado a nuestra existencia, el punto de partida para no perderse, no tenemos demasiado tiempo y debemos realizar con nuestra vida una serie de actos importantes para lograr haber estado, haber sido, haber amado.
Y su nombre será
Ángel del gran consejo.
En el pasado siglo XX no se ha detectado una importante producción musical con temática religiosa debido a un cierto alejamiento entre los compositores y la Iglesia Católica que ya empezó en el s. XIX. Escribir un Villancico, es decir , expresar respeto y afecto al nacimiento de Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios en la Tierra para los cristianos, no ha destacado en la producción musical de ninguno de los compositores que habitualmente se programan en las orquestas sinfónicas de nuestro país.
La manera de abordar musicalmente el nacimiento de un nuevo ser será algo hermoso, un momento de amor total. La mano del que conjuga las notas y los acordes cuidará con cierta ternura el resultado total para que, intérpretes y público sientan a la vez la importancia del milagro.
Cantad al Señor un cántico nuevo
Porque ha hecho maravillas.
Cuando nos visita el silencio, si queremos podemos recordar aquella navidad en nuestra infancia, aquella ilusión desbordante, la familia unida y sin grietas, el olor a pino y a musgo, el aguinaldo después de recitar de memoria una poesía, la insoportable presencia de un pavo vivo, la colocación del pesebre con el imprescindible papel de aluminio para representar un río, los empalagosos polvorones, los niños en pijama y despeinados abriendo los regalos, el marisco en la mesa, y cómo no, la zambomba y la botella de anísdelmono y los abuelos, tíos, primos, padres y hermanos cantando villancicos. Aquella música la llevamos desde siempre con nosotros, representa algo que va más allá que unas fechas en el calendario.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Así sea.”
Para terminar unas palabras de Benedictus XVI: “…unir por fin las fuerzas positivas de la humanidad en su camino hacia el futuro del mundo; ‹‹reino›› significaría simplemente un mundo en el que reinan la paz, la justicia y la salvaguardia de la creación. No se trataría de otra cosa. Este ‹‹reino›› debería ser considerado como el destino final de la historia. Y el auténtico cometido de las religiones sería entonces el de colaborar todas juntas en la llegada del ‹‹reino››…Por otra parte, todas ellas podrían conservar sus tradiciones, vivir su identidad, pero, aun conservando sus diversas identidades, deberían trabajar por un mundo en el que lo primordial sea la paz, la justicia y el respeto de la creación.”
Para que esto sea una realidad el ser humano todavía a de sufrir un incomprensible distanciamiento entre las tres grandes religiones monoteístas. Pero todo largo camino ha de empezarse algún día, por ejemplo… hoy, cantando y anhelando todos juntos la paz en el mundo y deseando que cristianos, judíos, musulmanes, budistas, hinduistas, ateos, agnósticos, etc., convivan como buenos hermanos para el resto de la eternidad.
© by Israel David Martínez

Il Trovatore
El pasado miércoles 2 de diciembre se estrenó en el Liceu de Barcelona una nueva coproducción ( Gran Teatro del Liceu/ Théâtre du Capitole/ Ópera de Oviedo/La Llotja de Lleida) de una de las óperas más esperadas de esta temporada, Il Trovatore de Giuseppe Verdi.
Estrenada en Roma en 1853, se basa en el drama romántico español El Trovador (1836) de Antonio García Gutiérrez, que había triunfado en Madrid en 1836. El libreto es de Salvador Cammarano que murió antes del estreno y fue completado por Leone Emanuele Bardare.
Según nos dicen las notas al programa, mientras que el libreto presenta una serie de incoherencias y rehúye la verdadera acción dramática sustituida por largas explicaciones, y la psicología de los personajes –excepto Azucena –queda muy desdibujada, la partitura recoge un momento espléndido de la inventiva musical verdiana, con un ritmo y una energía magníficos y con arias de gran belleza y dificultad que fascina a los espectadores y explican que sea una de las óperas más representadas del compositor.
Lo cierto es que Il Trovatore pasó siempre por ser el ejemplo mismo de la ópera de “voces”, incluso para algunos, pretexto para virtuosismos vocales de difícil conciliación con las necesidades dramáticas.
Y según lo que escuchó el que escribe –representación del sábado 5 de diciembre –estamos viviendo una crisis en el panorama operístico vocal, para poder ofrecer un Trovatore con garantías en todos los roles. Si Luciana D’Intino en Azucena, se metió a todo el teatro en el bolsillo con una interpretación fascinante, Vittorio Vitelli –Conde Luna –Fiorenza Cedolins –Leonora –y Marco Berti –Manrico –estuvieron lejos de ofrecer lo que se espera de una de las óperas más difíciles del repertorio habitual.
Marco Armiliato al frente de una orquesta un poco apagaday desdibujada, ofreció una lectura dinámica y atractiva, pero lo que merece sin duda una reflexión profunda, fue el trabajo insólito de Gilbert Delfo y de William Orlandi en la dirección de escena y en la escenografía y vestuario respectivamente. Si debido a la crisis actual, no se dispone de presupuesto para una puesta en escena al uso y solamente se pueden comprar unas “sábanas” de diferentes colores, lo mejor sería ofrecer la ópera en versión de concierto y todo el mundo tan contento, pero hacer creer que estos dos profesionales se han exprimido la sesera para crear tal despropósito (“solo sábanas y más sábanas”), es algo bastante difícil de tragar. Desde luego, si estuviera en mis manos, estos dos graciosos no volvían a pisar el Liceu.
En fin, un poco de todo en una representación que pasará a la historia por la celebración oficial del décimo aniversario de su reinauguración, bajo la presidencia de Sus Majestades los Reyes de España.
© by Israel David Martínez

Acaba de llegar a nuestro país el esperado nuevo formato HiQuality CD –HQ– de Audiophile Jazz Prologue III del maestro Kent Poon. Este nuevo tipo de formato que puede ser leído en cualquier lector destaca por las mejoras evidentes en cuanto a los registros si los comparamos con un disco CD convencional. Las microinformaciones escuchadas, la naturalidad de los instrumentos y los armónicos naturales obtenidos nos han dejado a todos los que trabajamos en Marson, con la boca abierta. Sin duda un Cd que pasará a la historia.
Marson

Tan Dun
Ferysa nos presenta dos de los DVDs más esperados de este año que ya se va despidiendo. Son nada más y nada menos que el Water Concerto –Opus Arte 0A 1014 D –y el Paper Concerto –Opus Arte 0A 1013 D –del maestro chino Tan Dun.
Ambas obras se grabaron el día 8 de noviembre de 2007 en el Concert Hall de Estocolmo y los intérpretes fueron David Cossin, Rika Fuji, Tamao Inano y Haruka Fujii en los instrumentos de “agua” y “papel” y la Royal Stockholm Philharmonic Orchestra, dirigidos todos por el mismo Tan Dun.
Además de los conciertos, ambos DVDs adjuntan unos reportajes con explicaciones muy valiosas sobre los diferentes instrumentos de percusión creados para cada uno de los conciertos y la filosofía en la que se basa el autor, para encontrar nuevos sonidos que extrae normalmente de la naturaleza que le rodea.
A parte de la espectacularidad de todos y cada uno de estos curiosos instrumentos y de las múltiples sonoridades conseguidas, lo que se debería valorar por encima de todo es la trascendencia que las dos obras van a tener en el futuro de la creación contemporánea.
Lo cierto es que durante el mes de octubre, cuando estuve en el jurado del Premio Internacional de Composición Reina Sofía, pude comprobar que los jóvenes creadores se lanzaban sin ninguna timidez y empezaban a utilizar efectos de sonido con agua fruto de la investigación obsesiva de Tan Dun.
Por lo tanto, se podría decir que, ahora mismo, ese universo obtenido tanto del agua como del papel, ya está causando furor en las nuevas voces de todo el mundo.
Desde el punto de vista global, las obras no aportan demasiado –tampoco Tan Dun lo pretende –y después de una audición detallada se admira el trabajo minucioso de los efectos, pero agota la insistencia y repetición de algunos pasajes. Es la anécdota del chiste que siempre me explicaba mi maestro Josep Soler, cuando te explican un chiste, puede hacerte más o menos gracia, pero si te lo explican tres veces seguidas, te lanzas al cuello del gracioso.
En definitiva, unas muy buenas grabaciones de unas obras actuales que todo el mundo debería ver y escuchar para poder opinar sobre lo que se está haciendo hoy en día en la composición. Lo que es inaceptable es escuchar, la música contemporánea no me gusta, cuando luego compruebas que la gran mayoría de los que te dicen esa frase no conocen a los nuevos creadores.
Escuchen y juzguen ustedes mismos.
Ese es el mejor camino para tener una opinión individual y objetiva en el arte contemporáneo, y una vez hecho esto, no tengan apuros en decir si una cosa les ha gustado o no. Sabrán de lo que hablan.
© by Israel David Martínez

Turandot
La gran novedad de esta Turandot que hoy proponemos para el deleite de todos los amantes de la ópera es el final propuesto por Luciano Berio. Como todos ustedes sabrán, Puccini no pudo terminarla y fue su alumno Franco Alfano el que propuso un cierre musical bastante riguroso con la escritura que hasta la fecha, ha sido el interpretado en todos los teatros del mundo. Solamente el paso del tiempo y la opinión del público serán los que se decanten por uno u otro, por Alfano o Berio.
Pero si me permiten, antes que nada, voy a dar cuatro pinceladas sobre la partitura.
Turandot señala el retorno a la tradición de la Gran Ópera. La amplitud de los medios desplegados, tanto musicales como dramáticos y escénicos son apabullantes desde el principio. Por otro lado, la mezcla de los elementos fantástico, cómico y humano, así como las situaciones complejas que se alimentan de acontecimientos de gran intensidad emotiva, invaden al oyente trasportándolo a ese mundo soñado por Puccini.
Sin embargo, esta ópera ha suscitado muchos reproches desde el día de su estreno. Se ha llegado a decir de ella que simplemente es “un edificio de estuco, ambicioso y hueco”, a lo que el maestro Gatti señaló: ¿qué valor tienen esas críticas si consideramos el éxito persistente de que goza la obra?.
Dejando a un lado esta polémica absurda, Turandot es una obra maestra de un lirismo radiante y a veces solemne que hay que disfrutar como si fuera un cuento maravilloso.
La versión que propone Arthaus Musik (107 094), es la que se grabó en directo en el Festival de Salzburgo en el año 2002 y dirigida por el gran Valery Gergiev.
Los cantantes en general están muy metidos en sus personajes e interpretan sus roles con total naturalidad, aunque si por un lado Johan Botha en Calaf está falto de fuerza, Cristina Gallardo-Domâs hace una Liù de referencia.
El director de escena es nada menos que nuestro viejo conocido David Pountney, el mismo que hizo hace pocas semanas Król Roger en el Liceu, y si no me gustó en el teatro barcelonés, tampoco lo ha hecho en el festival austriaco. Busca la espectacularidad de una forma obvia y repetitiva que llega a agotar en vez de deslumbrar.
La orquesta Filarmónica de Viena a manos de Gergiev aporta un sustento hermoso para que los cantantes se sientan arropados, pero sería interesante que en algunos momentos brillara a la misma altura o incluso hiciera esforzarse más a las diferentes voces.
Una nueva Turandot en el mejor festival del mundo.
© by Israel David Martínez

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